BRACO ALEMAN



De entre la gran variedad de Bracos Europeos, en todo el mundo destaca el Braco Alemán por su gran aceptación entre los aficionados a la caza. En su país de origen se llama DEUTSCHER KURZHAARIGER VORSTEHHUND (que sonaría en español: deutcher kurzariger fosteejund), en abreviatura Kurzhhaar. La traducción literal sería: Perro de Muestra Alemán de Pelo Corto. Es un perro de caza que nace de una necesidad, típica entre los cazadores de dicho país, de aunar en un mismo animal el máximo de funciones. En una misma jornada, el cazador alemán, puede encontrarse ante muy diversas circunstancias, determinadas por las condiciones del país y de su fauna. Esto marca tanto al perro, como a las armas que utiliza. Especies, muy frecuentes en sus excursiones cinegéticas son el faisán, la perdiz pardilla, la liebre, el corzo, el jabalí, la becada, diversas variedades de anátidas, e incluso el zorro. Cualquier combinación puede darse en la jornada del cazador que creó la raza que nos ocupa. Por eso también utiliza armas especiales, propias solo de los países centroeuropeos, que combinan las posibilidades del rifle y de la escopeta al mismo tiempo. La mas conocida es el drilling, arma mixta con dos cañones de escopeta, y un cañón de rifle, y que está destinada a cubrir muy diversas situaciones. El perro que le acompaña, también debe saber realizar una multitud de funciones.

CUALIDADES :

Debe ser perro de muestra en los campos de labor y detectar con prontitud y eficacia a la perdiz pardilla, al faisán o a la liebre, mostrándolas con firmeza y seguridad, y rematando la faena, después de ser abatidas por su dueño, con el cobro de la pieza de manera eficaz. Cobro que a menudo es difícil si el animal esta herido y huye a esconderse, ya que los campos de labor suelen estar rodeados de espesos bosques y matorral.

En el interior del bosque, la becada podrá ser su objeto, y todo cazador que haya perseguido a la reina del bosque sabe la dificultad que entraña para los perros.

Debe también ser capaz de nadando, registrar a fondo los carrizales de las innumerables lagunas y charcas que pueblan el país, para desalojar a las anátidas, de forma que su propietario pueda abatirlas, para luego cobrarlas, a veces perdidas o alicortas, en la maraña de vegetación.

Al alba o al crepúsculo, pude necesitar ser muy paciente, como su dueño, en los largos aguardos al corzo o al jabalí, los cuales pueden terminar a veces con un animal herido, que sin la ayuda del perro que lo cobrará por el rastro de sangre, podría perderse inútilmente.

Se le pide así mismo que participe en las batidas de liebre, populares en el país, y en las de corzo o jabalí en el bosque, tarea que a veces tiene que hacer en solitario, para su propietario, quien apostado en el lindero, aguarda a que desaloje las piezas en su dirección para abatirlas, al salir al claro.

En su función de destructor de alimañas, tiene que ser capaz de rastrear, a veces rematar y también cobrar el zorro y a pesar de su peso, acarrearlo si es necesario largo rato.

Todo esto le pide su dueño, por eso su mejor definición es la de perro POLIVALENTE, es decir que puede realizar una gran variedad de funciones, en oposición a algunas razas de perros de caza, que son especialistas en trabajos o en especies de caza concretas.

Por lo tanto, el Braco Alemán es en la caza, y esa es su función principal, fundamentalmente un perro de muestra, pero también lo es de cobro, de aguas y capaz de realizar un rastro de sangre, pues todo ello puede hacerlo el mismo animal, y si queremos llegar a comprender su comportamiento su carácter y su constitución, no debemos olvidar ninguna de estas facetas, que tanto le marcan.

Debe de poseer una gran capacidad de adaptación, una inteligencia suficiente y una buena memoria, para poder distinguir en cada momento la función que se le pide, y que a menudo es contrapuesta.

Por ejemplo en campo abierto se quiere que muestre con firmeza y que jamás corra detrás de la caza que huye, facilitando así el disparo de su propietario, en la batida del bosque debe desalojar por el contrario, las piezas de caza en dirección del cazador apostado. Debe poder utilizar la nariz alta en la búsqueda cruzada, y baja en el rastro de sangre. En el cobro de piezas heridas, sabrá adaptarse a las condiciones reinantes, para buscar bien por el rastro, o bien por la emanación directa, según el viento y el terreno. Tiene que saber a veces ser paciente en las esperas, y otras fogoso en la caza en mano.

Necesita como es patente, un carácter muy equilibrado, a veces fuerte y autoritario ante la presencia de depredadores.

El adiestramiento en su país de origen es una tarea larga, que se realiza por etapas, y casi siempre, por el mismo propietario. A lo largo de su vida, pasará por una serie de pruebas escalonadas, en razón de su edad y grado de adiestramiento, que van dando fe de sus cualidades, y cuyos resultados pueden ser comprobados por cualquiera, en el Libro de Cría, instrumento de publicación anual, que sirve entre otras cosas, para ayudar a detectar a los mejores reproductores y evaluar las líneas de sangre.

BREVE DESCRIPCION MORFOLOGICA

Perro muy elegante y al mismo tiempo fuerte, ágil y resistente. Buen nadador e infatigable galopador. En la búsqueda de la caza debe de ir a un ritmo de galope que nos dé la impresión de que aun le quede reserva de velocidad. La cabeza alta por encimas del lomo, para poder percibir las emanaciones lejanas de la caza. Debe de ser capaz de trabajar sin descanso largas horas, sin disminuir su rendimiento, aguantar el frío y la humedad sin resentirse, y tener una constitución que le permita también, cobrar sin dificultad, animales a veces pesados, como el zorro, y luego acarrearlos durante largo trecho.

COMPORTAMIENTO

Fue seleccionado el Braco también, atendiendo a su comportamiento, ya que al poseer generalmente un único perro el cazador centroeuropeo, suele alojarse con frecuencia en el interior de la casa familiar, y lógicamente se le pide una actitud adecuada, producto de su buen carácter y de su adiestramiento.

En su juventud es muy dado a jugar, y es un perro paciente con los niños, muy cariñoso con los propietarios y en su gran mayoría es obediente y fácil de enseñar.

Se deben desechar para la cría los ejemplares que presentan síntomas de timidez y comportamiento huidizo ante extraños, así como los que tienen el típico miedo a los disparos, aunque esta última circunstancia debe ser cuidadosamente evaluada, ya que puede provenir de una mala experiencia provocada por la falta de conocimientos del propietario.